Según los expertos, el apego es cada vez más frecuente en las parejas, pues muchas consultas psicológicas demuestran que esto se debe a problemas ocasionados o relacionados con la dependencia patológica interpersonal.
En muchos casos, pese a lo nocivo de la relación, las personas no se atreven a ponerle fin. En otros, la dificultad reside en una incompetencia total para resolver el abandono o la pérdida afectiva. Es decir, o no se resignan a la ruptura o permanecen, inexplicable y obstinadamente, en una relación que lejos de ser saludable y enriquecedora se torna sofocante y agotadora.
Walter Riso, uno de los terapeutas que más ha reflexionado en el tema, define así, el apego afectivo, en su libro titulado “¿Amar o depender?”: “Muchas personas viven atrapadas en relaciones afectivas que con el tiempo se tornan enfermizas de las cuales no pueden, o se rehúsan a escapar. El miedo a perder la fuente de seguridad y/o bienestar las mantiene atadas a una forma de tortura “pseudoamorosa”, de consecuencias nefastas para su salud mental, emocional y física…”.
Pero, entonces nos preguntamos ¿Cómo es posible amar sin apego? Las piezas fundamentales para construir una relación sin apego son la autovaloración y el autorespeto, ya que quien no se valora y se respeta a sí mismo difícilmente respetará y valorará a su pareja, y, en cambio, la someterá -o se someterá por sí mismo-, a una especie de necesidad del otro que, se vuelve más intensa a medida que pasa el tiempo y no se hace nada por mejorar.
Por otra parte, es de suma importancia tener una visión realista de la relación, es decir, saberla aceptar tal como es, con sus deficiencias y limitaciones, con sus logros y más grandes aspiraciones, y a partir de ahí poder tomar verdaderas decisiones de cambio dirigidas siempre en la búsqueda del bienestar mutuo, desechando todo egoísmo y competitividad; o, de lo contrario, se deberá terminar con aquella relación amorosa que no nos permite crecer ni avanzar como personas, sino que nos estanca en un relación enfermiza.
Finalmente, debemos tener en cuenta que desapegarse de una persona no se logra de la noche a la mañana, sino que requiere de esfuerzo constante y decidido, además de acompañamiento profesional. Recuerda que enamorarse, amar y ser amado saludablemente depende de ti.
Bibliografía:
“¿Amar o depender?”, Walter Riso; Barcelona, 2004.
Autor: Yasser Arámbulo Abad


Realmente es muy cierto sobre este tema, el separarse de una persona es dificil cuando tambien se nos hace costumbre para no estar solos, aunque en el fondo ya no exista el amor entre los dos.
Lo que pasa es que cuando creemos que la otra persona es un “dios” tendemos a donar toda nuestra existencia hacia ésta. Y nos olvidamos de que primero debemos amarnos a nosotros para saber amar a otros.
ES DE SUMA RELEVANCIA CONVERSAR ACERCA DE ESTOS TEMAS, PUESTO QUE HOY EN DIA COMO LO MENCIONA EL ARTICULO ES UN PUNTO QUE TOCA DE MANERA FRECUENTE EN CONSULTA PSICOLOGICA, DONDE LAS PERONAS LO ENFONCAN COMO “COSTUMBRE” PERO LLENDO MAS A FONDO, SEGUN MI EXPERIENCIA PROFESIONAL ES IR MAS ALLA Y ENCONTRAMOS NOTABLES PROBLEMAS DE PERSONALIDAD COMO LO ES LA DEPENDIENTE O TAMBIEN LA AUTODERROTISTA, QUE SON PERSONAS QUE CUMPLEN CON TODOS LOS CRITERIOS DE UN APEGO INADECUADO. ENTONCES TODOS ESTOS PATRONES DE PERSONALIDAD SON LOS QUE LLEVAN A BUSCAR ESA FUENTE DE PLACER Y ES POR ELLO QUE SE VEN ENVUELTAS EN RELACIONES QUE MAS ALLA DE PURIFICARTE, TERMINAN INTOXICANDOTE. LO IMPORTANTE NO ES LO QUE YO PUEDO VER SI NO LO QUE VE EL OTRO, ESTA ES SU FORMA DE PENSAR, LO IDEAL SERIA EL CAMBIO LO VEO Y LO SIENTO YO Y TAMBIEN LO PERCIBE EL OTRO.
Compartimos enteramente tu punto de vista, Juan Carlos. Bendiciones.
Gracias por el texto, en verdad me da muchas luces para saber como manejar
situaciones que se me presentan a lo largo de mi trabajo.
Gracias
VICKY
Trabajamos, justamente, Virginia, para hacer sonreir aunque sea un poquitín a las personas. Saludos!